NECESIDAD DE PASCUA

FB_IMG_1459037642630VITAMINAS PARA EL CORAZÓN

Domingo de Pascua

Aunque algunos no lo deseen o no les interese, todos tenemos necesidad de PASCUA: pasar de la muerte a la vida.

Hace mucho llegué a la conclusión de que no solo nos atemoriza morir, al parecer también tenemos miedo de VIVIR, por lo menos una vida que merezca la pena vivir.

La Resurrección no es un mito ni una historia “piadosa” inventada por fanáticos religiosos o manipuladores. Yo no podría presentar pruebas de ese acontecimiento histórico, pues ni siquiera tuvo testigos presenciales. Pero he visto cómo su fuerza ha transformado y sigue transformando la vida de muchas personas.

Y puedo asegurarles que, aunque no hay testimonios de cómo sucedió en sí la Resurrección, hay innumerables testimonios del Resucitado.

Por lo tanto, más que buscar pruebas científicas, debemos esforzarnos por encontrar y, a la vez manifestar, signos de la Resurrección, pues nuestro mundo está urgentemente necesitado de ellas.

Si de todos los problemas que podemos enfrentar, la muerte es el más amenazante, ¿acaso la Resurrección no es la mejor de las buenas noticias?

Todos tenemos un doble anhelo: vivir felices y vivir para siempre.

Pues la buena noticia de hoy es que la muerte no tiene dominio sobre nosotros, porque Dios quiere que vivamos para siempre y por eso su Hijo, Jesucristo, ha librado una batalla por nosotros y se ha levantado triunfante.

Lucharon Vida y muerte

en singular batalla

y muerto el que es la Vida

triunfante se levanta.

(De la Secuencia de Pascua)

Cada año la celebración de Pascua debería afianzar en nosotros de manera más convincente esta gran noticia: la muerte no tiene la última palabra. El asesino no tiene la última palabra. Las catástrofes no tienen la última palabra. La injusticia no tiene la última palabra.

Cristo resucitó y nos invita a ser partícipe de esa victoria. Esto nos obliga a vivir de acuerdo a esta fe que tenemos y celebramos.

La Resurrección ya corre por nuestras venas cuando creemos en el poder transformador de Dios que nos quiere dar nueva vida, cuando muere el odio y da paso al respeto y la fraternidad. Es un paso permanente de la tristeza al gozo, del pesimismo a la esperanza, del egoísmo a la generosidad.

Resucitó el Señor y vive en la palabra

de aquel que lucha y muere gritando la verdad.

Resucitó el Señor y vive en el empeño

de todos los que empuñan las armas de la paz.

 

Resucitó el Señor y está en la fortaleza

del triste que se alegra, del pobre que da pan.

Resucitó el Señor y vive en la esperanza

del hombre que camina creyendo en los demás.

 

Resucitó el Señor y vive en cada paso

del hombre que se acerca sembrando libertad.

Resucitó el Señor y vive en el que muere

enfrentando los peligros que ahogan a la paz.

 

Resucitó el Señor y manda a los creyentes

no ceder ante el acoso que sufre la verdad.

Resucitó el Señor y vive en el esfuerzo

del hombre que sin fuerzas quedó por los demás.

 

Resucitó el Señor y está en la encrucijada

de todos los caminos que llevan a la paz.

Resucitó el Señor y llama ante la puerta

de todos los que olvidan lo urgente que es amar.

 

Resucitó el Señor, su gloria está en la tierra

en todos los que viven su fe de par en par.

Tal vez algunos de ustedes han visto y escuchado videos de Nick Vujicic, un joven australiano que nació sin brazos y sin piernas. Viaja por el mundo dando aliento a otros. Les pido escuchen y observen con el corazón abierto lo que dice y hace este joven en este video que «resume» la Pascua

Si alguien como él lucha y reboza de vida, ¿qué estás esperando tú?

Que Dios les bendiga

Su hermano, José Jesús Mora

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