SEREMOS JUZGADOS EN EL AMOR

caridad1

VITAMINAS PARA EL CORAZÓN, Domingo 23 de Noviembre de 2008

CRISTO REY

Hoy es el último domingo del Año Litúrgico, que camina de forma casi paralela al año civil. Celebramos la Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo.

En primer lugar tenemos que superar ese concepto antiguo de la monarquía, pues Jesús es rey de una manera muy distinta a los reyes de la historia:

“No vine a ser servido, sino a servir” (Mc 10,45)

“Y tomando una toalla y una jofaina, comenzó a lavar los pies a sus discípulos” (Jn 13, 4-5)

“Nadie me quita la vida, yo la doy voluntariamente” (Jn 10,18)

“Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos” (Jn 15,13)

Así que el Reinado de Jesús no tiene nada que ver con poder y dominio, sino con servicio y entrega.

Es un Rey que no espera tener un ejército armado, sino un gran regimiento de personas dispuestas a hacer el bien.

Es un Rey que no pide más tributo que el de la caridad para con el prójimo como hemos escuchado en el Evangelio:

“Entonces dirá el rey a los de su derecha: Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme” (Mt 25,34-36)

Aquí es donde inequívocamente encontraremos siempre a Dios: en el que sufre, en el que llora, en el que nos necesita.

Este mundo comienza a ser Reino de Dios cuando el sediento bebe, cuando el hambriento come, cuando se hace justicia, cuando es liberado el oprimido.

Todavía hay quienes siguen pensando que para entrar al Reino lo que hay que hacer es rezar mucho, ir a muchas misas, no contar chistes “picantes”, saberse muy bien la doctrina y dar, de vez en cuando, una limosna.

Aunque todo eso está bien, no serán los criterios decisivos y definitivos para entrar al Reino de Dios: “Tuve hambre, ¿me diste de comer…?”

Y el hambre no es solo física. Tal vez en nuestra misma casa hay hambrientos de una palabra y unos gestos cariñosos, cortés, atentos. Tal vez los hemos privados de un perdón, de paz y de un poco de alegría.

Hay quienes son realmente buenos y se esfuerzan en hacer el bien. Pero también hay quienes solo aparentan que son buenos. El Juicio Final sacará a luz pública todas las explotaciones: la del hambre, la de la sed, la del maltrato, la del abuso. Pero también los gestos silenciosos de caridad: el amor, la entrega, los sacrificios y la ayuda desinteresada.

No basta decir que conocemos a Cristo. Hay que saber reconocerlo.

Que Dios les bendiga

Su hermano, José Jesús Mora

2 comentarios en “SEREMOS JUZGADOS EN EL AMOR

  1. Que excelente y maravilloso mensaje, realmente siento que lo ha escrito con su corazón.
    Particularmente esta parte donde dice: «Hay quienes son realmente buenos y se esfuerzan en hacer el bien. Pero también hay quienes solo aparentan que son buenos. El Juicio Final sacará a luz pública todas las explotaciones: la del hambre, la de la sed, la del maltrato, la del abuso…»
    Muchisimas gracias por tan bellos mensajes, espero que nos sirvan a todos y que logren su propósito.
    Lo quiero mucho Padre Mora.
    Un fuerte abrazo con todo cariño desde USA
    Isabel

Replica a Jesús Mora Cancelar la respuesta